Musa, ¿dónde estás?
Esa pregunta se repite con eco en mi mente, eco y silencios antecesores de su llegada se hace de rogar... La invito a otra copa a ver si la embriaguez ayuda empino el codo hasta que cato el aire del fondo Conozco la sensación de tocar fondo y seguir con pies de plomo, con la luz encendida con el hueco en la cama con tu almohada caliente esperando tu regazo junto al fuego que simula tu estancia De repente cato el perfume, olores nuevos en mi nariz que me enloquecen Abro los ojos con miedo y me ciega el brillo de la estrella más brillante ubicada en tus pupilas, me hago pupilo saco libreta y tomo apuntes, no quiero perderme ni una puesta de sol Una sonrisa reconforta al tragar techo pensándote, pensando en todas las palabras pensando en disfrutar silencios pensando en saborear tus labios pensándote, al fin y al cabo, ¿quién eres? Mas yo te percibo cual farolillo al final del camino, cuando con pies cansados cuando con brazos astilla...